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11 enero 2015

Botswana, paraíso de las aves acuáticas (I)

Cuando uno piensa en "África" o Botswana, piensa en grandes sabanas secas y desiertas... ¡piensa de nuevo! Gran parte del norte de Botswana está cubierto por árboles, lagunas y ríos... ¡y estas zonas húmedas son un hervidero de aves! Aquí una muestra de ello:

Un rincón idílico que siempre recordaré. Todavía no había amanecido cuando, en lo más profundo del bosque de árboles mopane, encontramos una pequeña charca: el hogar de una pareja de gansos del Nilo (Alopochen aegyptiaca). La vida de estos dos animales es un secreto casi total, viviendo en un rincón tan oculto... ¿quién dijo que no quedaba "África profunda por descubrir"?

Una cigüeña de pico abierto (Anastomus lamelligerus) en un viejo árbol caído a orillas del río Khwai. Aquí en España, para hacer una foto de un ave así, en un posadero tan fotogénico, tendrías que traerlo tú a cuestas o ir a una empresa de hides: ¡no en Botswana! Eso sí que son reservas de verdad, donde si se cae un árbol, allí se queda hasta que se descomponga! Y no hay brigadas forestales que vayan a "adecentar el monte, limpiándolo de residuos que hacen feo"

Allí todo está interconectado: un gigantesco termitero en medio de la llanura de inundación del Khwai sirve como posadero para las espátulas africanas (Platalea alba)... estas impresionantes construcciones pueden llegar a albergar 1.000.000 de termitas, y en su interior cultivan hongos que les proporcionan alimento

Woosh: un cormorán de carrizal (Microcarbo africanus) remontando el vuelo en la laguna de Xakanaxa 

El anhinga africano (Anhinga rufa) recuerda algo a los cormoranes, pero es enorme, con una amplitud alar de hasta 1,3m. Aquí ves a uno despegando en la misma laguna, con el tapiz de carrizos al atardecer de fondo 

En un paseo en barca por el río Chobe vimos un anhinga posado... acercamos la barca poco a poco para que no se espantara, y yo preparado por si fuera a volar. Sin embargo, ¡cuál fue mi sorpresa cuando llegamos a estar a 6m y nada, que no volaba! Es fácil subestimar la confianza de los animales en África, aquí en nuestro país de escopetas habría volado a los 500m. Y justo cuando íbamos a continuar... ¡flop, flop! ¡click click! ¡Lo conseguí pillar!

Las anátidas son el grupo que menos se prodiga... estos ánades de pico rojo (Anas erythrorhyncha) estaban en una lagunita de Savuti Marsh... ¿adivinas qué es esa silueta en el agua? ¡Sí, es el reflejo de una enorme jirafa!

Los sirirís cariblancos (Dendrocygna viduata) están a medio camino entre ánades y gansos. Son muy comunes y siempre es divertido jugar a hacer fotos que van más allá del típico "retrato de estudio"... una bandada que despegó a contraluz permitía resaltar las gotitas: eso sí, vaya algarabía de chillidos montaron. ¡Por algo en inglés los llaman "whistling duck", o pato silbador!

El diminuto ganso pigmeo (Nettapus auritus) sobrevuela su territorio con las primeras luces

El pato de pico nudoso (Sarkidiornis melanotos) es un animal imponente (compara el tamaño con los sirirís), y más aún cuando se empiezan a pelear. Las plumas iridescentes de las alas crean un efecto de color verde metálico precioso

Aunque entre los gansos, el que se lleva el premio es el ganso de espolón (Plectropterus gambensis), con su espolón en el ala para las peleas entre machos que le da nombre. ¡Además resulta que es una de las aves más veloces del planeta, sobrepasando los 100km/h en pleno vuelo!

Mucho más difícil de encontrar es la diminuta gallineta negra (Amauronis flavirostra), correteando entre la vegetación. No quisiera ser una gallineta en el territorio de otra en época de celo: ¡son extremadamente agresivas, y pueden llegar a matarse para defender su tramo de agua!

Uy, ¿quién anda detrás de esa gallineta? Nada menos que un ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus)... ¡con éste no se podrá pelear, tendrá que convivir! Para los antiguos egipcios, el ibis sagrado era la personificación del dios Toth, señor de la sabiduría, la música y la literatura: la verdad que no me extraña que escogieran al ibis, desde luego transmite calma pero también inteligencia

Pariente suyo es el ibis hadada (Bostrychia hagedash). Su canto, unos quejidos lastimeros, se escucha justo antes de que despunte el sol, y resuena en todos los rincones del territorio

Aunque se parece, éste no es un ibis, sino una cigüeña de pico abierto (Anastomus lamelligerus)... su pico no se cierra al 100%, sino que tiene una abertura en la que encajar los caracoles para abrirlos. Aunque claro, era época de cría, y el pico tenía una nueva función: ¡transportar palitos al nido! Éste parece que le quedaba un poco grande, jejeje

Una garceta estriada (Butorides striata) se prepara para volar. Es un ave sorprendentemente inteligente, capaz de poner cebos a los peces para pescarlos. Además, se han observado comportamientos que nos dejan sin respuesta: en el nido, una garceta agarraba un palo y empezaba a sacudir la cabeza adelante y atrás, como una aguja de coser. ¿La razón? ¡Nadie lo sabe, pero seguro que la había!

El ave martillo (Scoppus umbretta umbretta) es un pariente de las garzas, pero es un ave como ninguna otra: construye los nidos más grandes de Botswana, con múltiples entradas. Se le asocian muchas leyendas, como la de que si intentas robar el nido de un ave martillo serás fulminado por un rayo. Seguro que eso les ha librado de algún que otro expolio: ¡como para atreverse! 

La garza real (Ardea cinerea) reflejada al atardecer. Una de las aves más cosmopolitas, ocupa casi toda África y Eurasia

Pero toda garza palidece en comparación con este gigante. La adecuadamente llamada garza Goliat (Ardea goliath) llega a medir un metro y medio, y claro, para alimentar semejante animal hacen falta presas de calibre: ¡pueden llegar a pescar peces de hasta medio metro!

El tántalo africano (Mycteria ibis) camina tranquilamente por la orilla del río Chobe según va avanzando la tarde

Y de repente, entre los tántalos y demás cigüeñas aparece esta joya: ¡el jabirú africano (Ephippiorhynchus senegalensis)! Es la cigüeña más alta del mundo, y en mi opinión, la más hermosa

El marabú africano (Leptoptilos crumeniferus) es una de las más singulares zancudas. Igual estás pensando "bff, pues qué pájaro más feo"... ¡no estoy de acuerdo! Es muy fácil juzgar la "belleza" de otras criaturas: ¿qué lo hace feo? ¿no tener plumas en la cabeza? A mi me parece un animal imponente (¡rivaliza con el cóndor andino en el ave con mayor envergadura alar!), y a su manera, bonito. Conocido como "el enterrador", espera pacientemente su turno en las carroñas, listo para devorar carne putrefacta con su potente pico

La garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) haciendo un despliegue de alas

¡Mi mayor golpe de suerte! Esta garceta grande (Ardea alba) sobrevolaba sus dominios, con la última luz del día mientras hacíamos una salida en barca. ¡No podría haber pedido una mejor situación! La luz era preciosa, y logré congelarla en pleno vuelo... una de mis fotos favoritas del viaje 

Y para terminar la entrada, qué mejor forma que como terminan los días en Botswana: ¡con un rojo sol poniente, y todas las aves acuáticas cantando y volando libres en este paraíso!

Y todo ésto es sólo parte de las muchas aves acuáticas que vimos (en apenas 10 días allí). Todavía quedan algunas grandes estrellas, pronto la parte II, continuará...

16 enero 2014

Chobe River Front: ¡más aves todavía!

Ya en la entrada anterior puse unas cuantas fotos de los pajarillos que pudimos ver en la zona de Serondela (en la reserva del río Chobe), un sitio inolvidable y uno de los mejores lugares del mundo para ver animales en libertad. Por suerte, aquí pudimos pasar dos noches que dieron un montón de sí: aquí van algunas fotos que lo demuestran:

Un cálao de pico rojo (Tockus erythrorynchus) en un árbol del campamento de Chobe con el sol naciente detrás: ¡empieza un nuevo día de aventuras!
Aquí ves a unos todoterrenos disfrutando de lo lindo en las orillas del Chobe, cada dos minutos o así parábamos para ver algo nuevo: ¡era genial!
Justamente en esa orilla pude fotografiar por fin al ave-martillo (Scopus umbretta umbretta), un ave de lo más extraño... Estas zancudas construyen unos nidos gigantescos, de hasta 2m de diámetro, ¡que pueden tener hasta 10.000 palitos! Los construyen todo el año, incluso fuera de la época de cría. Además, tienen un túnel de entrada que lleva a una cámara en la que caben los dos adultos más los pollos
Y son tan extraños que han dado lugar a todo tipo de mitos: suelen ser consideradas como signo de mala suerte, y para algunos poblados, que un ave martillo cante en tu campamento significa que alguien acaba de morir. Otros creen que es el "Ave del Rayo", y que si alguien muere por un rayo es que intentó robar un nido de ave martillo... lo bueno de todas estas creencias es que han dado protección al propio ave : ¡como para arriesgarse a robar un nido!
Pariente del ave martillo es el marabú (Leptoptilos crumeniferus), todo un carroñero y cazador de lo más versátil
A veces se conoce a esta cigüeña como "el Ave Enterrador", por la apariencia que tiene... Mucha gente piensa que es un ave fea, por su cara sin plumas y la bolsa del pico. ¡Sin embargo, a mí me parece un animal muy curioso y -¿por qué no?- bonito a su manera!
Pero por suerte, los cazadores no comparten mi opinión y lo consideran tan feo que no les vale la pena matarlo: ¡menos mal! Gracias a eso y a su adaptabilidad, su número está aumentando
Al igual que el ave martillo, la lavandera africana (Motacilla aguimp) tampoco se aleja mucho del agua... ésta estaba correteando por la playa, así que me tumbé en el suelo cuando hicimos una parada: ¡cuánto dan de sí esas paradas!
Uno pensaría que este martín pescador también estaría cerca del río: ¡nada más lejos de la verdad! Lo encontramos a kilómetros del agua: es un martín pescador de cabeza marrón (Halcyon albiventris), un ave de bosque que se alimenta de insectos, reptiles, etc. Eso sí, no es una excepción a los demás martines en cuanto a belleza se refiere, jejeje
 Otra preciosidad de los bosques es el barbet crestado (Trachyphonus vaillantii), un curioso ave que vimos un mediodía en la parada de comer: fíjate qué colores y que forma tan alucinante tiene
 Y vaya carácter: si un depredador invade su territorio, no dudan en pasar a la ofensiva: se les ha visto atacando ratas o matando serpientes
Más pacífico es el zorzal de Kurrichane (Turdus libonyanus). ¡Este pollito me dejó acercarme muchísimo!
Aunque para zorzal precioso, el petirrojo de ceja blanca (Cossypha heuglini), un pariente de los petirrojos que tiene unos colores espectaculares
¡Eso sí, hasta que conseguimos pillarlo! Qué escurridizo era...
Y justo encima del petirrojo estaba este enorme buitre de espalda blanca (Gyps africanus), mirando atentamente... ¡nunca había tenido un buitre tan cerca! Vaya impresión...
 Otra rapaz que veíamos cada poco es la preciosa águila rapaz (Aquila rapax). Eso sí, de vez en cuando, alguna se colocaba en cada posadero más fotogénico... Ésta, con la luz del atardecer y en ese tronquito tan bonito parecía saber justo lo que yo quería 
 Sin embargo, el momento águila fue sin duda éste: llevábamos un minutos sin ver nada, y de repente... un águila marcial (Polemaetus bellicosus), la más grande de África, en el suelo... ¿Estará descansando? ¿Estará herida?
Yo ya me temía lo peor, porque no suelen posarse en el suelo... "Ésta está mal de un ala", pensaba. Y de repente, se incorpora, abre las alas y...
 ...¡¡echa a volar con una presa entre las garras: una mangosta!! Resulta que lo que había hecho era bajar al suelo para abatir a la mangosta: ¡pero vaya susto me dio! Desde luego que acertaron al ponerle el nombre bellicosus a este precioso cazador
Y ya para acabar la entrada, pongo estas fotos algo más alegres de un pájaro que me hizo una ilusión tremenda 
 ¡El grey go-away bird (Corythaixoides concolor)! Este turaco pariente de nuestros cucos mide hasta medio metro de longitud (bastante más que un cuco) y es bastante común en el Chobe. Sin embargo, solo una vez los vimos así de cerca: una imagen de mis favoritas, con el precioso turaco y la preciosa florecita (¡todo en África es precioso!)
 Y lo mejor es que algunos empezaron a asearse las plumas, pasando el pico por la cola, alas, etc. Ya puedes imaginar la cantidad de fotos que hice...
 Lo más curioso es el canto que tienen: parecen decir GO-AWAY! ("vete de aquí" en inglés). De ahí viene el nombre de go-away bird, y como este grupo era de unos 10 y cantaban todos, no dejábamos de escuchar "vete! vete! vete!"

Y así hicimos, pero porque esa tarde teníamos una cita que atender: nos tocaba montarnos en una barca para navegar el río Chobe en busca de animales:  En el próximo post las fotos de esa aventura: como puedes sospechar, no se dio precisamente mal...