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10 octubre 2014

Botswana: hogar de las rapaces de África

Salimos por la mañana de la ciudad de Maun porque empezaba lo bueno: nuestro safari en busca de animales que durante 10 días nos permitió presenciar uno de los lugares más bellos del mundo, el delta del Okavango. Fue indescriptible. Tuvimos la suerte de ver un montón de animales, y durante estas entradas os hablaré de algunos de los más especiales habitantes de Botswana, las aves. El objetivo de un safari siempre son los grandes mamíferos, pero entre mamífero y mamífero pudimos ver multitud de pajarillos: en esta primera entrada sobre las aves, las más espectaculares, ¡las rapaces!

Ésta es la vista que tienen las grandes rapaces que sobrevuelan el delta del Okavango: ¡casi nada! Los interminables meandros de la zona de Moremi y Chief Island son el hogar de muchísimas rapaces

El "enterrador de la sabana", como se conoce al hooded vulture (Necrosyries monachus) es una de esas rapaces, desgraciadamente aquí los buitres también están en peligro de extinción

Entre ellos el white-backed vulture (Gyps africanus), pariente cercano de nuestro buitre leonado. Aquí ves a uno preparándose para sobrevolar el río Chobe

Tal vez la más bella sea el águila rapaz (Aquila rapax), un animal que encarna la elegancia y belleza de las rapaces

El mejor lugar para verlas es el frente del río Chobe, donde pudimos observar cómo dos águilas estuvieron a punto de cazar unas gallinas de Guinea al amanecer. Aquí está volviendo a su posadero después del lance fallido

Pero tal vez el águila más extraña y colorida sea la volatinera (Terathopius eucaudatus), que parece no tener cola y es la acróbata entre las rapaces... ¡y menudos colores!

Sin embargo, de todas las águilas, la más representativa de África es el pigargo vocinglero (Haliaeetus vocifer), la pescadora por excelencia

El pigargo en vuelo, un espectáculo imponente para la vista

Siempre están cerca de ríos o lagunas, como ésta que estaba en el río Khwai... pero si te fijas, es tal la densidad de animales que detrás de ella verás muchos otros animales: hay varios antílopes acuáticos, un ganso de espolón y hasta una garceta negra

Los peces nunca están a salvo si hay un pigargo cerca: en cuestíón de segundos se deja caer hacia la superficie del agua como un proyectil, extiende las patas y el pez ya no tiene más que hacer... con gran fuerza, el águila sigue volando pero ya con el pez sujeto en sus firmes garras

Su canto es el sonido de Botswana por definición, ¡una serie de chillidos que oirás cada vez que pongas un documental de África! Oírlas en directo fue precioso, algo que inmediatamente asocié con una profunda felicidad

La verdad es que tuve mucha suerte, conseguí fotografiar varios despegues y vuelos de los pigargos, no es que vuelen muy rápido, pero los nervios siempre me juegan malas pasadas... ¡bueno y también parecía que estaban esperando a que no mirase para despegar!

La pareja de águilas de este tramo del río Chobe se prepara para la caída de la noche... Ya que estábamos en una colina , conseguimos esa perspectiva tan especial: están posadas en un árbol, pero por debajo de nosotros

Seguramente no esté siendo imparcial, pero ésto, para mí, ¡¡es el absoluto paraíso!! La pareja de águilas con las llanuras del Chobe detrás y la última luz de un día de invierno, cebras incluidas... fue inolvidable, ya no tanto por lo fotogénico sino por la tranquilidad que transmitía

El aguilucho lagunero etiópico (Circus ranivorus) persiguiendo/siendo perseguido por las avefrías palustres

¡Pero cuando pensamos en rapaces, nos solemos olvidar de las nocturnas! El gigantesco búho de Verraux (Bubo lacteus) es el terror de los pequeños animales por la noche, y tuvimos la suerte de encontrar éste en pleno mediodía

Pero para rapaz nocturna, el mochuelo de El Cabo (Glaucidium capense). Lo encontramos de milagro al atardecer, ¡y estaba cerquísima! Me acordé en ese momento de los mochuelos de la Casa de Campo en Madrid: ¡pese a los más de 7.000km que separan estas dos especies, ambas mantinen la misma belleza de mochuelo!

Aquí, al descubierto y con una luz nublada, se resaltan al máximo los colores del mochuelo, ¡fue inolvidable!

Y hasta aquí la primera parte del especial sobre Botswana, ¡continuará!

16 enero 2014

Chobe River Front: ¡más aves todavía!

Ya en la entrada anterior puse unas cuantas fotos de los pajarillos que pudimos ver en la zona de Serondela (en la reserva del río Chobe), un sitio inolvidable y uno de los mejores lugares del mundo para ver animales en libertad. Por suerte, aquí pudimos pasar dos noches que dieron un montón de sí: aquí van algunas fotos que lo demuestran:

Un cálao de pico rojo (Tockus erythrorynchus) en un árbol del campamento de Chobe con el sol naciente detrás: ¡empieza un nuevo día de aventuras!
Aquí ves a unos todoterrenos disfrutando de lo lindo en las orillas del Chobe, cada dos minutos o así parábamos para ver algo nuevo: ¡era genial!
Justamente en esa orilla pude fotografiar por fin al ave-martillo (Scopus umbretta umbretta), un ave de lo más extraño... Estas zancudas construyen unos nidos gigantescos, de hasta 2m de diámetro, ¡que pueden tener hasta 10.000 palitos! Los construyen todo el año, incluso fuera de la época de cría. Además, tienen un túnel de entrada que lleva a una cámara en la que caben los dos adultos más los pollos
Y son tan extraños que han dado lugar a todo tipo de mitos: suelen ser consideradas como signo de mala suerte, y para algunos poblados, que un ave martillo cante en tu campamento significa que alguien acaba de morir. Otros creen que es el "Ave del Rayo", y que si alguien muere por un rayo es que intentó robar un nido de ave martillo... lo bueno de todas estas creencias es que han dado protección al propio ave : ¡como para arriesgarse a robar un nido!
Pariente del ave martillo es el marabú (Leptoptilos crumeniferus), todo un carroñero y cazador de lo más versátil
A veces se conoce a esta cigüeña como "el Ave Enterrador", por la apariencia que tiene... Mucha gente piensa que es un ave fea, por su cara sin plumas y la bolsa del pico. ¡Sin embargo, a mí me parece un animal muy curioso y -¿por qué no?- bonito a su manera!
Pero por suerte, los cazadores no comparten mi opinión y lo consideran tan feo que no les vale la pena matarlo: ¡menos mal! Gracias a eso y a su adaptabilidad, su número está aumentando
Al igual que el ave martillo, la lavandera africana (Motacilla aguimp) tampoco se aleja mucho del agua... ésta estaba correteando por la playa, así que me tumbé en el suelo cuando hicimos una parada: ¡cuánto dan de sí esas paradas!
Uno pensaría que este martín pescador también estaría cerca del río: ¡nada más lejos de la verdad! Lo encontramos a kilómetros del agua: es un martín pescador de cabeza marrón (Halcyon albiventris), un ave de bosque que se alimenta de insectos, reptiles, etc. Eso sí, no es una excepción a los demás martines en cuanto a belleza se refiere, jejeje
 Otra preciosidad de los bosques es el barbet crestado (Trachyphonus vaillantii), un curioso ave que vimos un mediodía en la parada de comer: fíjate qué colores y que forma tan alucinante tiene
 Y vaya carácter: si un depredador invade su territorio, no dudan en pasar a la ofensiva: se les ha visto atacando ratas o matando serpientes
Más pacífico es el zorzal de Kurrichane (Turdus libonyanus). ¡Este pollito me dejó acercarme muchísimo!
Aunque para zorzal precioso, el petirrojo de ceja blanca (Cossypha heuglini), un pariente de los petirrojos que tiene unos colores espectaculares
¡Eso sí, hasta que conseguimos pillarlo! Qué escurridizo era...
Y justo encima del petirrojo estaba este enorme buitre de espalda blanca (Gyps africanus), mirando atentamente... ¡nunca había tenido un buitre tan cerca! Vaya impresión...
 Otra rapaz que veíamos cada poco es la preciosa águila rapaz (Aquila rapax). Eso sí, de vez en cuando, alguna se colocaba en cada posadero más fotogénico... Ésta, con la luz del atardecer y en ese tronquito tan bonito parecía saber justo lo que yo quería 
 Sin embargo, el momento águila fue sin duda éste: llevábamos un minutos sin ver nada, y de repente... un águila marcial (Polemaetus bellicosus), la más grande de África, en el suelo... ¿Estará descansando? ¿Estará herida?
Yo ya me temía lo peor, porque no suelen posarse en el suelo... "Ésta está mal de un ala", pensaba. Y de repente, se incorpora, abre las alas y...
 ...¡¡echa a volar con una presa entre las garras: una mangosta!! Resulta que lo que había hecho era bajar al suelo para abatir a la mangosta: ¡pero vaya susto me dio! Desde luego que acertaron al ponerle el nombre bellicosus a este precioso cazador
Y ya para acabar la entrada, pongo estas fotos algo más alegres de un pájaro que me hizo una ilusión tremenda 
 ¡El grey go-away bird (Corythaixoides concolor)! Este turaco pariente de nuestros cucos mide hasta medio metro de longitud (bastante más que un cuco) y es bastante común en el Chobe. Sin embargo, solo una vez los vimos así de cerca: una imagen de mis favoritas, con el precioso turaco y la preciosa florecita (¡todo en África es precioso!)
 Y lo mejor es que algunos empezaron a asearse las plumas, pasando el pico por la cola, alas, etc. Ya puedes imaginar la cantidad de fotos que hice...
 Lo más curioso es el canto que tienen: parecen decir GO-AWAY! ("vete de aquí" en inglés). De ahí viene el nombre de go-away bird, y como este grupo era de unos 10 y cantaban todos, no dejábamos de escuchar "vete! vete! vete!"

Y así hicimos, pero porque esa tarde teníamos una cita que atender: nos tocaba montarnos en una barca para navegar el río Chobe en busca de animales:  En el próximo post las fotos de esa aventura: como puedes sospechar, no se dio precisamente mal...

22 octubre 2013

Xakanaxa, la joya de Moremi

Por mucho que me habría gustado, no pudimos quedarnos en el hotel de Maun disfrutando del comedero de aves de la entrada anterior, pero era por un muy buen motivo: empezábamos nuestro safari propiamente dicho. La primera reserva que visitamos forma parte del Delta del Okavango: la famosa Moremi Reseve. Moremi es un parque nacional no demasiado grande (5.000 km cuadrados, algo así como el tamaño de La Rioja), pero absolutamente increíble. Tiene una variedad de ecosistemas alucinante (con sitios tan singulares como Chief´s Island, una enorme isla en el Okavango, en honor a Chief Moremi de la tribu BaTawana, que también da nombre al parque) y sobre todo, de animales: 500 especies de aves, que se dice pronto, solamente unas pocas menos que las que hay en toda Europa. Y por supuesto, uno de los últimos refugios para el licaón africano (el cual tuvimos la tremenda suerte de ver), además de leones, leopardos, guepardos...

Una de las zonas más bonitas de Moremi se llama Xakanaxa (pronunciado Kakanaka), y es un ecosistema de sabana poco arbolada aunque con pequeños bosquetes de mopane, además de algunas lagunas que permiten ver una gran cantidad de animales... ¡Un sitio perfecto!

Aquí dejo algunas de las fotos de los dos días que pasamos en Xakanaxa:

 Un solitario árbol en las llanuras de Xakanaxa al amancer, que refleja la sequía de esta época del año
Sequía que contrasta con las zonas inundadas que aguantan todo el año. Esta diversidad de ecosistemas es la que permite ver tantos animales.
 Aunque ni siquiera nos hizo falta entrar en el parque para ver los primeros. En la puerta de entrada a la reserva, mientras hacíamos los trámites, descubrí a un grupo de pajarillos...
 ... los arrow-marked babblers (Turdoides jardineii), unos turdoides parientes de los que vimos en Maun
Estaban muy confiados, y eso me permitió acercarme muchísimo sin que apenas se molestaran. Fue una suerte que el fondo de hojas secas se pareciera tanto al naranja de los ojos: ¡ni que lo hubiera hecho aposta!
 Es genial fotografiarlos cuando bajan al suelo, ya que al tumbarse uno también, las fotos quedan a ras dando un bonito efecto.
Como pudimos comprobar, son unas aves muy sociables, que forman grupos que deambulan en busca de comida. Ésto les proporciona más eficacia y protección, y al parecer son uno de los pájaros más inteligentes.
Pero el premio a la inteligencia se lo lleva posiblemente éste, el fork-tailed drongo (Dicrurus adsimilis). En zonas desérticas donde convive con los suricatas, tiene una estrategia muy peculiar para conseguir su alimento: robándoles las presas que capturan. Para ello, espera a que un suricata haya cazado un insectillo, y entonces imita el sonido de una rapaz. El suricata, asustado, se esconde y el drongo recoge su premio. Pero con el tiempo, los suricatas se lo aprenden, y cuando deja de funcionar, el drongo cambia de estrategia: ¡imita la llamada de alerta de rapaz de los propios suricatas! De esta manera, vuelve a llevarse él la comida
Aves:1 - Mamíferos:0
Similar al drongo es éste estornino, el estornino de Burchell (Lamprotornis australis), nombrado en honor a William John Bürchell, al igual que la famosa cebra de Burchell o el cucal de Burchell
Es muy frecuente en este extremo Este de Moremi, y cada pocos minutos puedes disfrutar de su iridescente plumaje... ¡eso sí, conseguir que aguante el tiempo suficiente como para hacerle una foto a tan poca distancia es más difícil!
El cálao de pico rojo (Tockus erythrorhynchus) también es muy habitual: a veces casi demasiado, ya que como lo ves tan frecuentemente, pospones hacerle una foto... ¡para muchas veces darte cuenta que ha pasado el safari y no le hiciste ninguna!
 A éste sí que le hice bien de fotos (y tanto...), es un Magpie shrike (Urolestes melanoleucus), el alcaudón pío. Había visto muchas fotos de este precioso pájaro, pero no esperaba verlo: ¡Qué contento estaba!
 Estos alcaudones urraca (como se llaman en inglés) viven en grupos de varios individuos que revolotean ondeando las largas plumas de la cola: toda una belleza voladora 
En el mismo ambiente seco en el que se encuentran los estorninos de Burchell podemos ver a esta preciosidad, la Namaqua dove (Oena capensis). Es muy pequeñita, menos que un gorrión, pero son preciosas. Me hizo mucha ilusión poder hacerle una foto a este animal tan entrañable
También se mueven por el suelo las bandadas de gallinas de Guinea, ésta en particular es la de casco (Numida meleagris), una de las aves más conocidas y emblemáticas de África
Otro habitante menos común es el Swainson´s francolin (Pternistis swainsonii), una de las muchas especies de francolines que se pueden ver aquí. Los francolines son unas gallináceas parientes cercanas de las perdices y codornices... ¡y muy bonitos, por cierto!
Y como parientes de las codornices que son, los crested francolins (Dendroperdix sephaena) o francolines crestados se parecen bastante. Estos dos buscaban comida tranquilamente un amanecer
Aunque a primera vista se parece, éste no tiene nada que ver con los francolines. De hecho, está más emparentado con las palomas
Se trata de una ganga, pariente de las que tenemos en España, concretamente la ganga ¡de Burchell! (Pterocles burchelii), igual que el estornino de Burchell. 
Los pollos son muy precoces y a los pocos días ya están siguiendo a los padres
Y esa misma mañana, justo al lado de la ganga, encontramos a este cernícalo de Dickinson (Falco dickinsoni), una pequeña rapaz que desde luego tenía querencia por el posadero: ¡al día siguiente pasamos a la misma hora y allí estaba!
El grupo de las rapaces está muy bien representado en esta zona de Botswana: aquí ves a un milano de pico amarillo (Milvus aegyptius), un pariente muy cercano de nuestro milano negro. Estaba comisqueando algún pedazo de carne del impala muerto, cazado esa misma mañana por los licaones (los vimos después descansando, pero ver la cacería habría sido indescriptible). Así estaba la presa sobre las 3 de la tarde...
... y así sobre las 5: ¡nada se echa a perder aquí!
En primer plano está el hooded vulture (Necrosyrtes monachus) o buitre encapuchado, conocido localmente como el recogedor de basuras, y detrás de él los white-backed vultures (Gyps africanus) o buitres de espalda blanca
Este precioso carroñero está por desgracia amenazado, aunque aquí en Xakanaxa tienen sin duda un hogar seguro. Son padres muy atentos, y sólo ponen un huevo por cada nidada.
Y termino con esta imagen de los buitres y el marabú descansando del festín con el cielo rosado en un atardecer en la zona de Third Bridge: ¡un momento inolvidable!

¡Y todo esto es solo parte de lo mucho que vimos en los dos días de Xakanaxa! En el siguiente post pondré algunas más de este magnífico lugar de Moremi.