¡Por fin!
Parecía que no iba a conseguirlo nunca, pero finalmente he terminado la entrada en la web en la que he estado trabajando estos últimos meses - una entrada sobre cuervos... ¡y águilas!
Esta historia tiene lugar en una gélida montaña donde dos leyendas de la fauna ibérica comparten el mismo aire - el Gran Cuervo Carnicero (como diría Félix Rodríguez de la Fuente) y la temible águila real. Normalmente se intentan evitar, pero cuando una carroña congelada aparece entre la nieve, el conflicto está servido...
Las primeras en detectar la comida no podían ser otras que las cornejas... y así comienza todo. Ellas llaman a los cuervos, cuyo plumaje brillante atrae a más y más carroñeras... hasta que un diminuto punto aparece sobre el horizonte. Los cuervos no necesitan más: su ojo ha sido entrenado durante años y años para reconocer ese punto, esa silueta (para mí indistinguible) y saber todo lo que va a pasar. Y por supuesto, no se equivocan... ¡acaba de llegar su mayor enemiga!
Para ver la entrada entera, basta con ir a https://miguelanton.wixsite.com/miguelantonphoto/wild-stories y hacer click en la foto del águila. ¡Mejor desde un ordenador, el móvil lo descoloca todo!
El drama está a punto de empezar...
Mostrando entradas con la etiqueta corneja. Mostrar todas las entradas
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07 abril 2017
24 mayo 2016
"Cuando el grajo vuela bajo, salen fotos del ca..."
¡Ya lo dice el refrán!
Hago una mini-pausa en la serie de entradas de Botswana para hablaros de unos pájaros únicos: los córvidos. Tradicionalmente conocidos como "grajos", los córvidos son una maravilla tanto para la vista como para el sensor de la cámara. Aquí os pongo un pequeño monográfico de mis intentos por "entarjetar" a los grajos (si vuelan, y además bajo, mejor que mejor)... todo comenzó una tarde de verano en un pequeño abrevadero del bosque...
Gotas de agua dorada salpican la pequeña charca: este extraño pájaro ha bajado a refrescar su reseca gargan... -¡Aagh, que alivio!- Con este calor, cada hora sin agua es una agonía...
...pero por ahora, tiene toda la charca para él. El pico todavía le gotea, pero ha conseguido saciar su sed...
... y se trata, por supuesto, de un imponente arrendajo (Garrulus glandarius), el córvido ibérico más forestal: nunca abandona la cobertura del bosque...
... ¡a no ser, como ahora, que tenga que bajar al suelo para beber! Pero tendrá que volver enseguida a su refugio en los árboles, porque otro córvido está llegando a la charca...
...las urracas (Pica pica) desalojan inmediatamente al pobre arrendajo: a diferencia de él, las urracas son gregarias: nunca tienen lejos la seguridad de su bandada. Si el arrendajo era el córvido forestal, la urraca es el dominante
Y es que cuando están juntas, las urracas son imparables: con su extraordinaria inteligencia patrullan bosques, llanuras e incluso ciudades en busca de cualquier forma de comida... ¡o entretenimiento!
Un estudio demostró que los córvidos tienen una inteligencia equivalente a la de los grandes simios en cuanto a cognición social, razonamiento, imaginación...
No dudarán en aprovechar cualquier oportunidad: ¿un pollo de paloma torcaz muerto en el suelo del bosque? Acaparan la "carroña" y lo abren hasta dejar solo la piel y los huesos. Si ya es impresionante de por sí, ¡cuando tragan trozos de carne con la membrana nictitante cerrada, el efecto "dinosáurico"es total!
¿Alguna vez pensaste que las urracas eran solamente blancas y negras? La próxima que veas una, espera a que se gire y le de la luz. Las iridescencias de su plumaje las convierten en un animal reluciente cuando están posadas... pero cuando despegan...
... ¡son un regalo para la vista! Sin embargo, fotografiarlas así es todo un reto... conseguir que el vuelo sea cercano y paralelo a la cámara, que la posición de las alas sea buena, que quede enfocada y sin cortar... ¡bueno, yo todavía sigo buscando esa foto perfecta!
¿Sabías que desarrollan rituales equivalentes a "funerales" cuando una muere? Busca en youtube "magpie death ritual" y nada más ver sus reacciones ante una compañera "caída", piensa que en lugares de España como Andalucía es legal matar urracas por diversión como especie cinegética ("justificándolo" bajo el eufemismo de control de predadores). Repugnante, como la caza en general: ¡no olvides firmar la petición! https://www.change.org/p/prohibicion-de-la-caza-en-espa%C3%B1a
Si la urraca "común" vive en grupos, esta otra urraca vive directamente en sociedades: el rabilargo (Cyanopica cooki) o urraca de alas celestes -como se llama en inglés- es el más gregario de los córvidos
A diferencia de la urraca, al rabilargo no le gustan las ciudades ni los pueblos: lo encontrarás en las zonas más salvajes, de bosque abierto con matorrales.
Si ya es difícil conseguir fotos buenas de urracas en vuelo, el rabilargo (más escaso y tímido) lo pone aún más difícil. Sin embargo, solamente ver esas alas y cola celestes desplegadas es de por sí un privilegio.

Fotografiar estos rabilargos no fue nada fácil, fueron varias horas con la manta de camuflaje esperando a que pasaran por su rincón favorito del bosque, pero cuando se te posa la bandada entera a 10 metros, la emoción está garantizada
Lo que más me sorprendió al fotografiar estos córvidos fue su extraordinario lenguaje: estamos acostumbrados a oir una clásica llamada de contacto ¡kiiieeej! cuando sobrevuelan su territorio, pero cuando bajan a buscar comida emiten todo tipo de kuak´s, kuii´s y jjjrrr´s. ¿Qué estarán diciéndose?
Y de repente, entre tanto rabilargo cruza una urraca: ¿adónde irá tan decidida?
Los reclamos de sus amigas le indican que hay una fuente de comida cerca... ¿qué habran encontrado?
Nada menos que el cuerpo de una pobre abubilla. Alteradas, se agrupan alrededor de la comida. Su inteligencia les hace recelar de una fuente de comida "gratis"... les llevará un rato confiarse para llevársela. Empiezan por levantarla con precaución: su potente pico es ideal...
...aunque para picos, ninguno como éste: el córvido más grande e imponente, el cuervo (Corvus corax). "El gran cuervo carnicero" que diría Félix Rodríguez de la Fuente.
El cuervo no vive en los bosques de los arrendajos, urracas y rabilargos. Su hogar son las rocosas cimas de las montañas, donde lleva su discreta vida. Con su extraordinario pico aprovecha las carroñas que disputa a buitres y águilas.
Y por supuesto, como "grajo" que es, ¡al cuervo le gusta volar! Su gran tamaño resulta ser una ventaja a la hora de fotografiarlo, el vuelo es más lento y predecible. ¡Agh, me encanta el brillo de ese pico, es un animal tan impresionante!
Y cuando llega la hora de aterrizar, no le queda otra que volar bajo. Justo antes del tocar tierra despliega el tren de aterrizaje y abre los alerones de frenado... el momento ideal para congelarlo en todo su esplendor.
Nada más ver la foto del cuervo en el visor, pensé "¡Dios, es igual que la de la grajilla!" Y es que apenas unos días antes había conseguido pillar en una pose similar a otro de mis córvidos preferidos:
¡El córvido ladrón! La grajilla (Corvus monedula) recibió su nombre científico por "robar monedas". Las grajillas siempre han tenido una injusta fama de llevarse objetos humanos -especialmente brillantes- por su supuesta avaricia.
Sin embargo, con los córvidos siempre hay que ver las dos caras de la moneda (jejeje). No te pierdas esta noticia de la BBC ( http://www.bbc.co.uk/news/magazine-31604026 ), que cuenta la entrañable amistad entre una niña de 8 años y sus vecinas las cornejas americanas. En agradecimiento por darles comida, las cornejas le traen todo tipo de regalos que recolectan: pendientes, tornillos, clips... incluso pinzas de cangrejos. Pero no sólo eso: un dia las cornejas descubrieron que a sus amigos humanos se les había caído la tapa de la cámara en el campo... ¡y la cámara de fototrampeo del jardín mostró cómo volvía la corneja, tapa en pico, la lavaba en el bebedero y la dejaba allí para ser recogida por los "descuidados" humanos!
Las grajillas son tan inquietas que siempre están persiguiéndose o volando de un lado a otro: si consigues combinar ese penetrante iris azulado con unas alas abiertas en pleno vuelo, tienes fotaza asegurada
Pero si las grajillas tenían sus matices de grises y azules en el ojo y la nuca, la corneja negra (Corvus corone) es todo lo contrario: todo su cuerpo es negro azabache...
...pero ese negro metálico refleja los rayos del sol en todas direcciones. De hecho, sin las cornejas, a las grandes carroñeras les costaría encontrar las carroñas: la piel mate de un animal muerto no es fácil de distinguir a la altura a la que vuelan los buitres, pero cuando las cornejas han encontrado una carroña, sus reflejos metálicos indican a los buitres que efectivamente hay algo allí abajo.
Afortunadamente para los buitres, esos brillantes indicadores no se van a terminar su comida, pero en el bosque, cuando algún zorro vea el reflejo iridiscente de un córvido...
...¡sabrá que ya es demasiado tarde! Todo lo que verá será el trote -más propio de un velocirraptor que de un córvido- de las satisfechas urracas, que ya ha decidido que la abubilla va a ser su próxima merienda.
Seguro que con tanto hablar de grajos y más grajos, te están entrando las ganas de salir al campo y pasar un rato observándolos: ¡no dudes un momento! Busca una bandada local de urracas y verás como en cuanto te empieces a fijar ya están haciendo de las suyas y exhibiendo comportamientos sorprendentes. ¡Quién sabe, tal vez si les caes muy bien se hagan también tus amigas (como en el link de la noticia) y te regalen sus más preciados hallazgos!
31 agosto 2013
Entre dorsirrojo y dorsirrojo
Como ya comenté en el post anterior, este mes de agosto lo pasé en la Sierra de la Demanda (Burgos) y, aunque lo más destacado fueron mis amigos los alcaudones dorsirrojos, pude ver a muchos otros animalillos en los prados de esta zona de Castilla y León... Aquí dejo algunas fotos:
Las tarabillas (Saxicola torquata), como éste macho, se esforzaban por cazar algún bichillo para sus volantones pollos
Al igual que los alcaudones, las abubillas (Upupa epops) pronto comenzarán su larguísimo viaje hacia África para pasar un invierno más... ¡¡ésta abubilla tal vez haya hecho el recorrido hasta 20 veces!! Su longevidad, por lo tanto, pude ser de hasta 10 años
Al ser una zona de explotación de pinos, abundan los trepadores azules (Sitta europaea) que, afortunadamente, han sacado adelante a pollos como éste
Lo mismo ocurre con los arrendajos (Garrulus glandarius) que, a pesar de ser muy gritones y llamativos, rara vez posan (y nunca mejor dicho) al descubierto el suficiente tiempo como para retratarlos

Lo mismo ocurre con los arrendajos (Garrulus glandarius) que, a pesar de ser muy gritones y llamativos, rara vez posan (y nunca mejor dicho) al descubierto el suficiente tiempo como para retratarlos
Las cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) aprovechan la época de siega en los prados para atiborrarse de los animalillos que quedan al descubierto
Sus potentes despegues son un reto a la hora de fotografiar: casi todas las imágenes quedan desenfocadas, pero alguna siempre se salva
¡Desenfocadas o no, desde luego que hacerlas es divertido!
Como tantas otras aves, enseguida emigrarán al sur... aunque cada año se quedan más en la península, debido a la gran cantidad de alimento que les proporcionan los humanos
En esta imagen, una cigüeña voló hacia mí justo contra la única nube oscura que había: el resultado es esta curiosa imagen de la cigüeña iluminada y el fondo oscuro amenazante
En los bordes de bosque cerca de los prados se puede sorprender a algún triguero (Milaria calandra) como éste, con una bonita luz de atardecer
También en las lindes del bosque pude ver muchos zorzales como éste, que creo que es el charlo (Turdus viscivorus)
Me sorprendió la densidad de rapaces que rastreaban el prado aprovechando la siega, como por ejemplo este águila calzada (Hieraaetus pennatus) que veia todos los dias... ¡incluso pude ver cómo dos ejemplares se perseguían seguramente por el control del territorio!
Lo que no esperaba ver era un alimoche (Neophron percnopterus)... si te fijas, casi todas las aves planeadoras tienen las puntas de las alas negras, por lo que he leído el pigmento oscura les da fuerza extra: ¡curioso, pero siempre se aprende algo nuevo!
Estaba paseando por el prado siguiendo a unos alcaudones cuando oigo un ruido a unos 20m, miro y veo salir del suelo a una forma: ¡el macho de cernícalo! Pero entonces me fijo en que parece que le cuesta volar: ha cazado algo... ¿un ratón? ¡No, un pajarillo! Y juzgando por el panel amarillo que puedes ver en el reencuadre de la derecha creo que es un jilguero
El cernícalo se aleja como puede, casi todas las fotos que le hice quedaron desenfocadas por los nervios, pero lo más llamativo aún estaba por llegar... veo una forma que se acerca por la derecha acercándose hacia el cernícalo... el cernícalo deja caer el jilguero...
... ¡Wow, si es un milano negro! El milano se posa un momento para coger la presa que le acaba de hacer tirar al cernícalo, el cual se aleja por la izquierda
...¡para comérselo en vuelo! Absolutamente increíble, pensaba yo nada más hacer las fotos... la verdad, apenas me importó que el 90% quedaran desenfocadas: ¡solamente presenciar esa interacción ya es un privilegio!
Y éste es el ladrón en cuestión: el milano negro (Milvus migrans) que todos los días patrullaba el prado a ver si había algo para cazar... ¡o robar!
Cerca del prado discurre el río Arlanza, donde pude ver el martín pescador (el muy escurridizo me pasaba por delante muchas veces, pero no le conseguí hacer ninguna foto... eso queda para la próxima, jejeje)
También hay muchos animalillos, como este caballito del diablo (Calopteryx splendens)...
... o ésta rana común (Pelophylax perezi). Las ranas son la comida de muchos animales, pero lo que no esperaba era ver una en el pico de este depredador...
...¡un halcón abejero (Pernis apivorus)!
Había visto fotos de éstos animales comiendo ranas, pero verlo en directo... ¡desde luego, una sorpresa!
No se la comió en el río como hacen a veces, sino que salía del río ya con el pobre batracio en el pico, en dirección a un pinar cercano, lo que me hace pensar que esa servirá para alimentar a un pequeño halcón abejero en el nido
Y acabo con esta bonita estampa de una corneja (Corvus corone) que parece casi un cuervo reclamando al atardecer sobre, cómo no, un pino
También en las lindes del bosque pude ver muchos zorzales como éste, que creo que es el charlo (Turdus viscivorus)
Me sorprendió la densidad de rapaces que rastreaban el prado aprovechando la siega, como por ejemplo este águila calzada (Hieraaetus pennatus) que veia todos los dias... ¡incluso pude ver cómo dos ejemplares se perseguían seguramente por el control del territorio!
Lo que no esperaba ver era un alimoche (Neophron percnopterus)... si te fijas, casi todas las aves planeadoras tienen las puntas de las alas negras, por lo que he leído el pigmento oscura les da fuerza extra: ¡curioso, pero siempre se aprende algo nuevo!
Sin embargo, las rapaces que más y mejor pude ver son los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus), que por cierto, de vulgares tienen bastante poco
Desde luego que las aves no siempre usan como posaderos las ramas más fotogénicas... a éstos les encantaban los postes de la luz, que les sirven como oteaderos
Una belleza de animal
Pillé a este merendándose en su poste de la luz favorito algún animalillo que capturó ...
... y echando una egagrópila
¡Volando con las cigüeñas!
Incluso pude ver al macho adulto acompañando a este joven pollo volantón en sus primeros vuelos
El macho en pleno vuelo, un cazador formidable, como puedes comprobar en la siguiente e increíble situaciónEstaba paseando por el prado siguiendo a unos alcaudones cuando oigo un ruido a unos 20m, miro y veo salir del suelo a una forma: ¡el macho de cernícalo! Pero entonces me fijo en que parece que le cuesta volar: ha cazado algo... ¿un ratón? ¡No, un pajarillo! Y juzgando por el panel amarillo que puedes ver en el reencuadre de la derecha creo que es un jilguero
El cernícalo se aleja como puede, casi todas las fotos que le hice quedaron desenfocadas por los nervios, pero lo más llamativo aún estaba por llegar... veo una forma que se acerca por la derecha acercándose hacia el cernícalo... el cernícalo deja caer el jilguero...
... ¡Wow, si es un milano negro! El milano se posa un momento para coger la presa que le acaba de hacer tirar al cernícalo, el cual se aleja por la izquierda
El milano despega, todavía con el cernícalo a la izquierda
Y remonta el vuelo con el jilguero entre las garras......¡para comérselo en vuelo! Absolutamente increíble, pensaba yo nada más hacer las fotos... la verdad, apenas me importó que el 90% quedaran desenfocadas: ¡solamente presenciar esa interacción ya es un privilegio!
Y éste es el ladrón en cuestión: el milano negro (Milvus migrans) que todos los días patrullaba el prado a ver si había algo para cazar... ¡o robar!
En una ocasión, lo vi peleándose con otro milano... ¡pero éste era el milano real! Nunca había visto las dos especies de milanos juntas, ¡y menos aún peleándose!
Aquí ves al otro milano, el milano real (Milvus milvus) que a diferencia del milano negro, se queda en la zona todo el año
Además, estaba marcado con una etiqueta que me parece que pone C1-SP... ya os contaré si me mandan alguna información del ejemplar anilladoCerca del prado discurre el río Arlanza, donde pude ver el martín pescador (el muy escurridizo me pasaba por delante muchas veces, pero no le conseguí hacer ninguna foto... eso queda para la próxima, jejeje)
También hay muchos animalillos, como este caballito del diablo (Calopteryx splendens)...
... o ésta rana común (Pelophylax perezi). Las ranas son la comida de muchos animales, pero lo que no esperaba era ver una en el pico de este depredador...
...¡un halcón abejero (Pernis apivorus)!
Había visto fotos de éstos animales comiendo ranas, pero verlo en directo... ¡desde luego, una sorpresa!
No se la comió en el río como hacen a veces, sino que salía del río ya con el pobre batracio en el pico, en dirección a un pinar cercano, lo que me hace pensar que esa servirá para alimentar a un pequeño halcón abejero en el nido
Y acabo con esta bonita estampa de una corneja (Corvus corone) que parece casi un cuervo reclamando al atardecer sobre, cómo no, un pino
Nada más por ahora, ¡ya veis que en la zona había bastantes cosas más que dorsirrojos!
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