Cuando vuela sobre el agua, puede alcanzar los 70 km/h (Eastman, 1969)...¡pero cuando se zambulle, sobrepasa los 200!
En ocasiones comen insectos acuáticos, cangrejos de río... ¡o hasta ranas! Además puede llegar a coger varios peces en una zambullida... ¡En un día, es capaz de devorar nada menos que 80 pececillos!
Pueden llegar a hacer 3 nidadas anuales y el interior del nido tiene una "cama" de espinas y egagrópilas, que le da un intenso olor a podrido (¿para disuadir predadores?)
Algunos migran enormes distancias en invierno (¡migran de noche!): una vez, se anilló uno en Bélgica y se recogió el mismo ejemplar unos meses después... ¡en Cádiz!
La subespecie que habita en el centro y norte peninsular es Alcedo atthis ispida, pero en el sur es Alcedo atthis atthis
Cuando los pollos salen del nido, pasan hasta 4 días en un arbusto cercano (hasta que aprenden a volar), y los pocos (generalmente 2) que sobrevivan tal vez batan el récord de longevidad de un martín: ¡21 añazos!
Son muy agresivos, llegan a pelearse entre sí y con otras aves, como abejarucos... al igual que estos últimos, es sindáctilo: sus dos dedos delanteros están unidos hasta la mitad de su longitud
Y lo que me tenía más intrigado: ¿De dónde viene el nombre de martín pescador? Lo de pescador está claro, pero... ¿martín? Parece ser que hace referencia al Veranillo de San Martín (San Martín: 11 Noviembre), pues es en invierno cuando algunos martines europeos vienen a España porque al norte se congelan los ríos. Por eso, parece que por aquí son más frecuentes a partir de Noviembre: ¡de ahí lo de martín!
¡Pero por suerte, mi pareja de martines se queda todo el año! Esto es todo, espero que hayáis aprendido tanto como yo, es un animal espectacular... ¡y todo un privilegio el poderlo ver!












































