11 junio 2013

La guardería de la Casa de Campo

Según va avanzando la primavera (aunque sea una primavera tan irregular como la de este año) todos los animales van sacando adelante a sus crías, y hemos podido comprobarlo en nuestra última salida a la Casa de Campo. La verdad es que está haciendo un tiempo muy malo, y por eso se ven menos animalicos... ¡Pero al mal tiempo, buena cara! De hecho, oímos algo que hacía tiempo que no oíamos: abejarucos. No los llegamos a ver pero es una señal esperanzadora... Os dejo algunas imágenes de nuestros encuentros con los más pequeñajos de la zona:

Esta pequeña gallineta (Gallinula chloropus) es una vieja conocida... es uno de los cinco pollitos que vimos hace poco más de medio mes (ver entrada "El retorno del martín pescdor").
En su día comenté que esperaba que sobrevivieran todos los pollos: ¡Así ha sido! Estaban todos sanos y salvos, nadando en el mismo sitio que la última vez
Un atento adulto vigilante
Ésta de aquí es otra distinta, de una familia que vive unos metros más abajo, en el estanque propiamente dicho
¡No quiere que nadie le quite el pan!
Y en efecto, se lo lleva todo ella... seguro que que la gente lance pan pude ayudar un poco en pequeñas cantidades, pero es tanto el que se arroja (kilos y kilos) que se ha convertido en un grave problema en el estanque
Y a los pollitos que se lo lleva... ¡Estos son mucho más pequeños que los anteriores!
Uno de los grandes problemas de la enorme cantidad de pan es que permite que haya una gran población de ratas comunes (Rattus norvegicus) que, como pude ver, nadan cual nutrias en el estanque. En contra de lo que a veces pensamos a primera vista, es un animal muy bonito y versátil, pero supone un grave peligro para los pollos de gallineta más pequeños... ¡Por suerte, los primeros ya están fuera de peligro!
... todo ello observado por éste ánade azulón (Anas platyrhynchos)

Pero en los caminos de cerca del estanque nos esperaba otra sorpresa familiar aún mayor:
¡Dos abubillas (Upupa epops)!
Lo primero que pensé fue que sería una pareja adulta...
...pero luego me fijé en el pico recto y corto de una... ¡Se trataba de un pollo!
La madre o el padre buscaba bichitos sin descanso...
"¡Éste valdrá!"
Y volvía corriendo corriendo hacia su hijo...
... ¡Para darle un rico gusanito de cena!
No tardaba en volver a buscar más
Nunca había visto un pollo de abubilla... estaban algo lejillos y era casi de noche ¡pero fue una experiencia estupenda!
Posados en uno de los típicos pinos de la Casa de Campo
Está hecha toda una cazadora de larvas de escarabajo y otros gusanillos... ¡Los sacaba de donde parecía no haber nada!
Pertenece al orden de los coraciformes (con carracas, abejarucos y martines), o mejor dicho, pertenecía porque algunos científicos las consideran ahora en un nuevo orden: los bucerotiformes
Los bucerotiformes son el orden que incluye... ¡a los calaos! Cuesta imaginar a esta pequeña abubilla comparada con un cálao terrestre de casi un metro de alto

Bucerotiforme o no, no cabe duda que estas abubillas son unos animales increíbles
Nuevas generaciones en la Casa de Campo... ¡más animales para disfrutar en el futuro!

07 junio 2013

...¡Y sigue la racha "abejaruquil"!

Así es, la semana pasada volvimos a la pequeña colonia de abejarucos (ver entrada anterior) y, a pesar del rotundo éxito de la última visita, yo tenía muchas dudas de si los íbamos a ver... Pero cuando, subiendo con el coche por esas laderas vimos los primeros posados a ambos lados... ¡Qué alegría!
Aunque tengo que admitir que vimos menos y menos activos (al parecer, por la tarde cazan menos), la luz era mejor y había unos fondos muy bonitos. ¡Vamos, que todo un éxito! Aquí dejo algunas de las muchas fotos que hice:
Empiezo con esta imagen más "clásica" del abejaruco (Merops apiaster) contra un bonito cielo azul y en uno de los arbustos secos que tanto les gustan
Y aquí puedes ver el tamaño de los abejarucos comparado con un gorrión común (Passer domesticus) a la izquierda
Otro abejaruco, pero en la ladera opuesta a la habitual: ¡como está en una pendiente, los árboles secos quedan a la altura de la carretera, con ese pintoresco pueblecito al fondo!
¡Vaya vistas que tendrán los que vivan en esas casas!
Se posó y esperó durante un buen rato, tiempo suficiente para recolocar el coche y tener fondos distintos
Y aquí con los cultivos mediterráneos de fondo: ¡desde luego que la foto ilustra los ecosistemas que les gustan!
En mi opinión, poco más se puede pedir de una foto de abejaruco teniendo en cuenta que no está preparado el posadero, ni se ha usado hide, ni se ha colocado un fondo artificial ni nada de nada...
Si te fijas bien, verás que tiene el pico gastado de excavar su túnel. Sin duda, debe ser una tarea exigente
Otro ejemplar también muy cerca del coche
"¡Cómo me pica el ojo!"
El mantenimiento de las plumas supone una parte muy grande del tiempo de todas las aves, como pudimos comprobar
De verdad que no se cansa uno de ver éste bicho
Mirando a cámara (y nunca mejor dicho)
Y acabo con éste "espontáneo", un triguero (Miliaria calandra) que se posó en uno de los árboles de los abejarucos

Desde luego que estos abejarucos me tienen enganchado... ¡Son tan bonitos!

29 mayo 2013

¡Abejarucos, abejarucos, abejarucos!

Imagina un ave que tenga todos los colores existentes, una agilidad excepcional, un sentido de la vista enormemente desarrollado, un canto precioso y la fuerza como para recorrer 5.000 km en menos de un mes. En realidad, ese ave existe y es, en mi opinión, la más espectacular de Europa: el abejaruco común. Por suerte, no es demasiado raro y se le puede ver en casi toda España, pero también esto hace que a veces se le minusvalore por ser "fácil" de ver y fotografiar: la red está inundada de fotos de abejarucos, ¡pero yo apenas tenía! Sin embargo, después de muchos intentos, este fin de semana pude disfrutar del animal que da nombre a este blog en una mini-colonia que hay en el noreste de Madrid. Es una zona muy transitada y por eso están bastante confiados (tanto que tienen los nidos en el borde de la carretera) y como ya los habíamos visto por ahí en años anteriores, fuimos a probar suerte y vaya si tuvimos... Os pongo unas fotos de este arcoiris alado:
El abejaruco común o europeo (Merops apiaster), ¡para mí, el ave más bonita de Europa!
Como están criando, siempre estaban por parejas
Como puedes comprobar, el plumaje del abejaruco tiene todos los colores menos el rojo, que se encuentra... ¡en su ojo!
Aquí puedes ver que los abejarucos no siempre escogen los lugares más salvajes o idílicos para vivir
Son unos migradores incansables y pasan el invierno el África: este pequeñajo que ahora contempla los secarrales madrileños bien pudo estar sobrevolando elefantes hace un par de meses. Llegan a la península en grandes grupos en abril: ¡de hecho, el 10 de abril estuvo a punto de bautizarse como "San Abejaruco" por la masiva llegada en esas fechas!.
Su vista es prodigiosa: puede ver una abeja...¡a 20 metros de distancia! Un rasgo físico curioso es que, al igual que el martín pescador, tiene los dedos frontales parcialmente pegados.
Si un abejaruco abre y cierra la cola al ver a otro, es una señal de amistad: si se enganchan del pico y sacuden la cabeza... no tan amistoso.
Su agilidad para cazar insectos en el aire es verdaderamente sorprendente, ¡pero lo que no esperábamos era verlos cazando a ras de suelo del asfalto! Yo creo que lo que hacían era pillar los bichitos que iban al calor de la carretera.
Una vez han capturado su presa, la llevan a una rama donde la golpearán para matarla... o quitarle el aguijón. Pero los abejarucos llegan más allá: ¡al parecer, han desarrollado inmunidad al veneno de las abejas y avispas!
Este abejaruco, al igual que todos los de su especie, nació en una cámara de tierra en un cortado arenoso, al final de un túnel excavado por sus padres... ¡Que puede medir hasta 2,5 metros de largo! La primera vez que salió al exterior (tal vez esta misma ladera) fue al cabo de 20 días de nacer... Son padres muy dedicados, y a veces algunos colaboran para alimentar pollos ajenos
Son animales hechos para volar: en esta foto puedes ver lo aerodinámicos que son. De la misma forma pueden hacer un picado tremendamente rápido que colgar inmóviles en la brisa, buscando una presa. 
Por suerte, parece que su población aumenta debido a que cada vez hay más taludes por la construcción de carreteras
 Son animales muy sociables, si ves uno...
... ¡otro no andará muy lejos!
Macho y hembra son casi iguales, pero si los quieres distinguir fíjate en las manchas verdes de las alas, algo más grandes en la hembra. 
Y el que sale a continuación es un comportamiento que no esperábamos ver tan avanzada la primavera:
La ceba, que consiste en que el macho le da sus presas a su compañera... esto suele ocurrir semanas antes, pero supongo que con tan mal tiempo todo va retrasado...
 Es una muestra de compromiso y responsabilidad, ¡nunca antes les había visto hacerlo!
 ¡En cuestión de un minuto, esta pareja se intercambió 4 capturas!
-¡Ñam ñam!-
Y acabo con esta serie de una hembra que se posó a unos 6 metros y cazó un par de veces... ¡Jamás he visto un abejaruco tan cerca!
Un momento espectacular, aquí pude disfrutar a tope de los colores de este precioso animal
Y de repente, echó a volar hacia nuestro coche y cazó un bichejo a tal velocidad que sonó un "¡Pak!" sobrecogedor

Pues por ahora nada más, ¡supongo que ahora ya entendéis por qué es mi ave favorita! Visto que andan tan atrasados en la cría, supongo que volveré en breve a hacerles alguna otra visita, ¡o al menos lo intentaré!

Continuará (eso espero)...